martes, 26 de marzo de 2013

Chemaro y el Bar Chema


JOSÉ MARÍA GUTIERREZ “CHEMARO”: TORRELAVEGA HA PASADO DE SER “LA CIUDAD DEL DÓLAR” A LA “CIUDAD DEL DOLOR”
Es sin duda alguna uno de los personajes más singulares y queridos de Torrelavega. Ha estado más de 50 años detrás de la barra de uno de los bares míticos de la ciudad el “Chema”, y ahora, ya jubilado, sigue ejerciendo como “maestro de ceremonias” en ese establecimiento por el que han pasado muchas generaciones de torrelaveguenses que de un modo u otro han compartido un pedazo de su vida con “Chemaro”, un apelativo impuesto desde muy pequeño para diferenciarlo de su padre, el hombre que lo introdujo en el mundo de la hostelería, desde el que “Chemaro” se ha convertido en uno de los mejores observadores de la evolución de Torrelavega en los últimos 70 años. Una vida dedicada a la hostelería pero también a su ciudad, de la que ha sido uno de sus elementos más activos, recibiendo en los últimos años el reconocimiento de sus paisanos precisamente por su fidelidad a instituciones de Torrelavega como la Gimnástica, de la que es el socio número 1, aunque ese mérito es sólo una de las muchas cosas que ha hecho “Chemaro” en su larguísima trayectoria detrás de la barra de uno de los lugares más añejos y entrañables de Torrelavega, el “Chema”.
P.- ¿Cómo fueron los inicios del “Chema”?
R.- El bar se abre el 14 de agosto de 1944. Mi padre había tenido otro bar, “La Bomba” que abrió el 14 de septiembre de 1929. Mi padre descendía de Gandarillas, un pueblo de san Vicente de la Barquera, y estuvo 8 años en Cuba, trabajando en todo lo relacionado al comercio, su última etapa en cuba fue de 1925 a 1928 y al año siguiente abrió la “Bomba”, que regentó hasta el 44, año en que abrió el actual Chema, que ya era bar y estaba cerrado. Antes de llamarse bar Chema, se llamaba “14 de abril”, lógicamente un nombre relacionado con la república, con lo cual se cerró por la guerra civil y mi padre decidió cogerlo y hacer una reforma que duró más de un año, que fue el tiempo que Padilla tardó en hacer los murales de a poco a poco.
El “Chema” sigue exactamente como estaba cuando mi padre hizo la reforma, lo único que ha cambiado es la televisión y las cámaras, los murales de las paredes son de un artista local, Ángel López Padilla, que en aquella época era muy famoso, siempre ganaba los concursos de carteles de la patrona y que era muy aficionado a los toros; este hombre tenía una especie de columna en la revista “Dobra”. Las pinturas han sido restauradas cuatro veces desde 1962, casi una cada 10 años, el primer restaurador fue Paco Vázquez y el último un chaval de aquí que estudiaba bellas artes en Salamanca.

P.- Y tú, ¿cómo entraste a trabajar en el “Chema”?
R.- Me vi obligado a seguir con el negocio familiar. Hice el bachiller en los frailes, lo terminé en 1949 e inmediatamente después empecé a estudiar derecho, en el año 51 venía de examinarme de Oviedo y mi padre me dijo que se había ido el dependiente y tenía que empezar a ayudar un rato por la mañana y otro por la tarde, pero aquel verano trabajé a todas horas, mientras daba clases de derecho pero eso duró hasta 1953 que dejé la carrera, estaba en cuarto aunque me quedaban algunas asignaturas de tercero. Me dolió dejar de estudiar pero no había otra solución, me tuve que quedar a trabajar, después estuve desde 1951 hasta 1968 solo en el bar y ya ese año metí a un chaval que fue mi primer empleado. Y desde entonces hasta que me jubilé en 1997.

P.- Podrías estar horas contando la historia del bar…
R.- Hay tantas anécdotas…la historia del bar son las historias de sus clientes, empezando por el antiguo dueño, el “Breva”, que le pusieron ese apodo porque alternaba con todos los clientes (risas), después hay dos épocas , la de la dictadura y la democracia, que en el bar no fueron tan distintas, ya desde la época de la “bomba”, había clientes de todas las tendencias políticas y eso también se trasladó al “Chema”, este nunca ha sido un bar político ni yo nunca he hablado de política en el bar.

P.- Y desde aquí has visto como cambiaba Torrelavega…
R.- Ha cambiado mucho y no siempre para bien. En los años 50 Torrelavega tuvo una época de esplendor, quizá la mejor época de la historia de la ciudad. Después en la transición también se vivieron años buenos…ten en cuenta que yo he vivido las penurias de la guerra civil y de la postguerra, era una época durísima donde te quitaban hasta la comida, todo se empezó a normalizar a partir de los 60.

P.- Y también has victo como se reforzaban muchas de las instituciones de la ciudad
R.- Estando ya mi padre en la “Bomba” paraban los coralistas de La Coral y de la Ronda Sotileza. En el “Chema” todos los domingos venían componentes de la Coral mi mientras estaban tomando los blancos cantaban en el bar. Pero como la Coral, la Gimnástica también ha sido una parte fundamental de mi vida, el bar ha sido uno de los centros del gimnásticismo desde muy temprano, mira en el año 45 llegaron cedidos del Real Madrid “Pedrín” y “Alonso”, dos futbolistas que revolucionaron el juego de la Gimnástica, bueno, pues los dos eran asturianos y nosotros vendíamos sidra natural, con lo cual casi no salían de aquí. Pero además de las anécdotas por el “Chema” han pasado presidentes, directivos, jugadores y entrenadores, me acuerdo de uno muy famoso, Tomaseli, o también Pedro Mendaro y Manolo Ibarra, en los años gloriosos de la Gimnástica, todos comían aquí. Incluso hasta se han tomado decisiones, recuerdo que siendo alcalde Jesús Collado llamó desde el teléfono del bar para cerrar el fichaje de Manolo Ibarra.

P.- Es que además eres el socio número 1 de la Gimnástica…
R.- La verdad es que no lo pienso mucho, sin duda es un orgullo, una satisfacción, a la Gimnástica la llevo muy adentro, es un sentimiento muy fuerte, no lo cambio por nada. Pero ahora está muy mal, esta vez sí que es la peor de todas las que yo he visto, que te aseguro que han sido muchas, la gente ya no responde, me gustaría ser optimista, pero siendo realista lo veo muy mal, dicen que deben un millón de euros y a mí me cuentan que es el doble y creo que nadie se va a hacer cargo, en cualquier otra época sería inconcebible que nadie se implicara.

P.- Y que me puedes contar de la gente famosa que ha pasado por el “Chema”
R.- Uff son muchos, desde políticos a deportistas, bueno de casi todos los gremios. Eso sí los políticos pasaban mucho en época de elecciones, gente como Alfonso Osorio o Juan Hormaechea pasaban por aquí a pedir el voto, también venia Ángel Díaz de Entresotos después de ser nombrado presidente regional. Recuerdo también las tertulias que montaban en vacaciones Pedro Lorenzo Molleda, Pisano, Mauro Muriedas y Fermín Cianca, Pedro, que había sido alcalde en 1936 vivía en Barcelona, y Pisano vivía en Paris.
Otro buena cliente y gran amiga mía es Victoria Prego, vino un día a tomar anchoas y blanco y le encantó, dijo que volvería y lo cumplió porque suele venir todos los años, otra de las que ha pasado por aquí es Carmen Martínez Bordiu.
En cuanto a deportistas recuerdo a un campeón del mundo de boxeo al que llamaban “Fifthteen Mac” y a otro español como fue Urtain, pero sin duda los deportistas que más han pasado por aquí han sido los futbolistas, recuerdo una comida organizada por el que fuera alcalde de Novales, Félix Iglesias a la que vinieron Di Stefano, Gento y Canario con sus mujeres. Pero también han pasado por aquí otros ilustres del Real Madrid como Del Sol, Marquitos, Santillana, Pachín, Ferrandiz o Gordillo, también del Atlético de Madrid, como Gárate o del Barcelona, como Iván de la Peña.

P.- Y supongo que aquí, en el “Chema”, habrás hecho muchos amigos
R.- Los amigos recientes están más vinculados al bar, pero los de la infancia no, lo que pasa que cuando uno empieza joven en una profesión como ésta y pasa tantas horas en su trabajo es muy difícil hacer amigos fuera del local.

P.- ¿Qué Torrelavega esperas para el futuro?
Ahora es muy distinto, la crisis económica lo ha cambiado todo, pasamos de ser la “ciudad de dólar” a ser la “ciudad del dolor”, éramos la cuna de la industria y del comercio en Cantabria, pero creo que todo eso ya pasó, creo que ya nunca volverá a ser como antes aunque algún día nos recuperaremos.

Texto.- Juanjo Martínez de las Cuevas

5 comentarios:

  1. No se dice dónde está este bar.

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  2. Este bar está en Torrelavega; cuando llegues pregunta por el Bar Chema. Verás que no te pierdes.

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  3. Ya sé que está en Torrelavega, ¡vaya pitufada!, pero un artículo como este debería decir dónde está.

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    1. Retiro lo de la pitufada; es un exabrupto.

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